Aumenta la resistencia contra ICE

Varios agentes de inmigración arrestan a una manifestante. Foto Crédito: Wikimedia/Creative Commons license

Los esfuerzos de defensa ciudadana unen a las comunidades de Minnesota y del país en
contra de la violencia y agresividad de las redadas de inmigración

Los crecientes enfrentamientos entre las autoridades federales y las comunidades locales, particularmente en Minneapolis, tras los asesinatos de Renee Nicole Good y de Alex Pretti han provocado una ola de resistencia que abarca desde demandas y denuncias de violaciones de derechos civiles hasta la organización en las escuelas y esfuerzos coordinados de defensa a nivel local.


Durante una sesión informativa de AcoM titulada “A medida que aumentan los riesgos, se
extiende una ola de resistencia comunitaria a la aplicación de la ley por parte del ICE”,
activistas como Amanda Otero y Seri Lee destacaron las iniciativas de organización
comunitaria, como los equipos de escuelas santuario y las redes de ayuda mutua.


“Estamos presenciando a diario actos terribles en nuestras comunidades, barrios y escuelas”, dijo Amanda Otero, madre de alumnos que asisten a escuelas públicas y codirectora ejecutiva de Take Action Minnesota.


Al mismo tiempo, Otero dijo sentirse “increíblemente orgullosa” de ser de Minnesota, por ver a decenas de miles de sus vecinos conectados y organizados en equipos locales, brindando transporte, apoyo alimentario y asistencia para el alquiler a familias que tienen miedo de salir de sus casas y se quedan enclaustrados, vigilando y patrullando las escuelas para asegurarse de que sus hijos puedan ir y regresar de la escuela de forma segura.


De hecho, expresó que un día antes del asesinato de Renee Nicole Good, a manos del agente Jonathan Ross, el 7 de enero, mientras los padres llegaban a dejar a sus hijos en la guardería, a menos de una cuadra de distancia observaron a agentes federales lanzando gases lacrimógenos y arrestando a observadores legales.


Otero señaló que las imágenes y acciones que suceden a diario ha impulsado a las personas a actuar, a proteger y mantener a salvo a sus vecinos y comunidades.

Crece la resistencia


A medida que se intensifican las acciones de control migratorio en todo el país, las
comunidades han respondido con una creciente ola de resistencia.


A la lucha comunitaria se suma la reciente demanda colectiva de la Asociación Americana por las Libertades Civiles (ACLU) de Minnesota, en el caso Hussen v. Noem, para que el gobierno federal ponga fin a la práctica del ICE y CBP de realizar detenciones sin motivo, arrestos sin orden judicial y aplicar el perfil racial contra los habitantes de Minnesota.


En su demanda, tres residentes de Minnesota impugnan la política del gobierno detenerlos
ilegalmente y arrestarlos sin orden judicial ni causa probable. Esto constituye una violación de los derechos constitucionales de los habitantes de Minnesota a la igualdad de protección ante la ley y a la protección contra detenciones arbitrarias.

Una muerte más: Alex Pretti

Nuevas detenciones han elevado el nivel de protestas en Minnesota, tras conocerse un video que captó el tenso momento en el cual al menos tres agentes federales forcejean y someten en la nieve a un joven latino que portaba una mochila.


Asimismo, la detención del niño de cinco años, Liam Conejo y de su padre, Adrián Alexander Conejo Arias desató la controversia por la denuncia de un pastor, en el sentido de que el niño había sido usado por ICE como “carnada” para atrapar al padre. Liam es el cuarto niño de su distrito escolar en Minneapolis en ser llevado por ICE en las últimas dos semanas. Ambos fueron enviados a un centro de detención de inmigración en Texas.


La violencia de agentes de inmigración escaló una vez más a la muerte de otra persona: Alex Pretti, quien trabajaba en una sala de enfermería de cuidados intensivos. Pretti fue baleado por parte de un agente de CBP, tras intentar ayudar a una mujer que estaba siendo empujada y rociada con gas pimienta.


Greg Bovino, comandante general de la Patrulla Fronteriza, elogió las acciones de sus agentes en Minnesota, reclamando que ellos eran las víctimas, pero no respondió si Pretti estaba armado o no cuando fue abatido a balazos, el 24 de enero.

Ecos de ICE en Chicago

Seri Lee, subdirectora de organización de ONE Northside Chicago recordó que unos 600
agentes de ICE participaron durante la Operación Midway Blitz entre septiembre y noviembre su organización se centró en tres estrategias principales al principio, y luego, a partir de ahí, añadió una cuarta estrategia.

“Educación, defensa comunitaria y ayuda mutua. Todo el mundo parecía estar muy informado sobre qué hacer, qué no hacer, no abrir la puerta, pedir una orden judicial”, dijo Lee. “Eso lo seguimos haciendo, centrándonos en la campaña “Conoce tus derechos”, impartiendo formación sobre cómo identificar a los agentes y asegurándonos de que la gente supiera dónde encontrar ayuda y recursos”.


Lee manifestó que se dieron esfuerzos de capacitación sobre cómo identificar a los agentes de ICE y qué hacer en esas situaciones, cómo documentar las acciones de los agentes y difundir estas prácticas por todas partes.


“Nos organizamos bloque por bloque en nuestros barrios. Teníamos una línea telefónica central que todo el mundo conocía y tenía guardada en sus teléfonos”, dijo.


A partir de ahí, capacitaron a miles de personas: padres, estudiantes y residentes que se
unieron indignados, por ejemplo, en una protesta masiva frente a las oficinas de un concejal, para exigir la liberación de Diana Santillana Galeano, una maestra de la guardería Rayito de Sol, quien fue detenida el 5 de noviembre.


La ayuda mutua a través de ONE Northside Chicago se tradujo en organizar transporte seguro, pago de alquiler y servicios públicos, compra y entrega de alimentos para las familias que tenían miedo de salir de sus casas. Hasta ahora cuentan con 700 voluntarios.


La cuarta estrategia que surgió de este trabajo de defensa fue la organización necesaria no
solo para expulsar a ICE de las ciudades de Illinois para pasar a la ofensiva.


Ese trabajo consistió en capacitar a cientos de personas sobre estrategias de resistencia en los barrios, ciudades y el estado y en todo el país, para que participen en estrategias de
desobediencia civil masiva, para imponer costos económicos y políticos a las instituciones, organizaciones y personas que apoyan activamente el régimen y la administración de Trump.


Gracias a esa capacitación y educación política, lograron que miles de familias no renovaran sus contratos con la compañía telefónica AT&T, que tiene múltiples contratos con ICE y el DHS.


“El objetivo era exponer sus acciones, su complicidad en la destrucción de nuestras
comunidades y familias, y también imponerles costos económicos”, describió la activista, quien,
al igual que Amanda Otero están comprometidas a la lucha y la resistencia pacífica y no
violenta.


“El derecho a existir, a estar en comunidad y en relación con los demás, a practicar la no
violencia: todo esto forma parte de nuestra estrategia, no solo para proteger a nuestros vecinos inmigrantes, sino también a quienes estamos resistiendo y cuidando de nuestra comunidad”, declaró Seri Lee.

“La situación va a continuar”

Vanessa Cárdenas, directora ejecutiva de Americas’s Voice subrayó que, en el presente, en
Estados Unidos “nos enfrentamos a un momento realmente único”.


“Esto quedó muy bien ilustrado por el caso de Renee Nicole Good, precisamente porque
ejemplificó lo que hemos estado diciendo desde el principio: que los ataques contra los
inmigrantes son la punta de lanza de los ataques contra todos los estadounidenses, que la
agenda de deportaciones masivas, por mucho que esta administración haya dicho que solo se dirigirá a los “criminales”, en tiempo real estamos viendo que está afectando a todos, tanto a ciudadanos como a no ciudadanos”,\.


Cárdenas recordó que la agenda centrada únicamente en la aplicación de la ley por parte de la administración Trump, está siendo rechazada por los habitantes de Minnesota, donde al despliegue inicial de 2,000 agentes de ICE en Minneapolis se le añadieron otros 1,000 de ICE y de la Patrulla Fronteriza.


“Desafortunadamente, esperamos que la situación continúe, porque el Departamento de
Seguridad Nacional (DHS) ya ha recibido una gran cantidad de dinero de esta administración, por lo que tienen los recursos para continuar con esta campaña que es tan increíblemente perjudicial para todos nosotros”, dijo la directora de America’s Voice. “Me siento esperanzada de que, a medida que nos acerquemos a las elecciones de este año, escuchemos más a los funcionarios electos sobre los tipos de sistemas que necesitamos para lograr una reforma real de inmigración”.

“Podemos llamarle represión”

El profesor Mark Tushnet, quien se graduó de Harvard College y de la Facultad de Derecho de Yale y trabajó como asistente legal del juez Thurgood Marshall, comentó sobre cómo este momento de la historia que se vive en Estados Unidos encaja en la aplicación de la ley federal y la resistencia civil.
“Los eventos que están ocurriendo ahora tienen una fuerte conexión con lo que sucedió antes de la Guerra Civil en Estados Unidos”, dijo. “En 1850, el Congreso aprobó la Ley de Esclavos Fugitivos, diseñada para ayudar a los dueños de personas esclavizadas que habían escapado al norte a recuperar sus propiedades”.


Algo que ocurrió en varios lugares del norte, especialmente en Boston, se conoce como
interferencias con las entregas extraordinarias.


Dichas entregas extraordinarias eran un intento de devolver a la persona esclavizada a
Carolina del Sur.


“En estos movimientos de resistencia, la gente salió a las calles, como en Minneapolis, y, de hecho, más que en el período de Minneapolis, interfirió con fuerza en los esfuerzos por
recapturar a los esclavizados y enviarlos de vuelta al sur”, recordó el especialista en derecho y teoría constitucional, incluido el derecho constitucional comparado.

Tushnet enfatizó en un caso famoso en Boston en el que la multitud irrumpió en el edificio
federal e intentó recapturar a Anthony Burns, la persona que estaba siendo enviada de vuelta al sur.


“Estas entregas extraordinarias, o interferencias con las entregas extraordinarias, en su
mayoría no lograron detenerlas, pero lo que sí lograron fue usar el término “galvanizar” a la
opinión pública en el norte”, expresó el experto.


De hecho, mencionó una cita en la que alguien dice que nos acostamos indiferentes a la
esclavitud en el Sur y nos despertamos como abolicionistas violentos; la conducta de las
autoridades fue lo que provocó este tipo de resistencia y el movimiento definitivo contra la
esclavitud”.


Enfatizó que hubo caso, leyes e individuos involucrados que, en su mayoría no lograron sus
objetivos específicos. Tuvieron cierto efecto en frenar algunas de estas entregas, permitiendo que la resistencia en las calles se fortaleciera, pero si se midieran las victorias en los tribunales, serían muy bajas.


“Se obtuvieron victorias iniciales que luego fueron revocadas por los tribunales de apelación en la Corte Suprema, pero no se podía contar con los tribunales para resolver estos problemas. No se podía contar con ellos entonces, y probablemente no se pueda contar con ellos ahora”, subrayó.

 “Los tribunales pueden hacer algunas cosas para frenar los problemas; -ya lo hemos visto en el debate- utilizando tanto las acciones en las calles como los casos judiciales como formas de explicar a personas no involucradas por qué lo que está sucediendo es profundamente inmoral e incorrecto”.


“Como abogados, usaríamos el lenguaje de la inconstitucionalidad, pero en realidad, eso es solo un sustituto de la evaluación moral de lo que estaba sucediendo”, dijo Tushnet.

“Ahora vemos lo que parece ser un Estado que usa la ley para hacer lo que quiere. Y podemos llamar a esto represión”.

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