Las víctimas propicias son familias de inmigrantes detenidos en cárceles de ICE; falso abogados explotan el miedo a la deportación y prometen estatus legal; se anuncian a través de las redes sociales, Facebook, WhatsApp, TikTok.

Mónica Vaca y Kati Faffin, anunciaron la apertura de un nuevo bufete de abogados especializado en la defensa de los derechos del consumidor
Las operaciones fraudulentes son sofisticadas: los estafadores crean documentos falsos, licencias de abogado que parecen ser reales, mienten sobre avisos de audiencias de inmigración y órdenes judiciales. ¿Sus víctimas predilectas? Familias de inmigrantes que se encuentran detenidos en centros de detención de ICE.
Según The Washington Post, a principios de 2026, se estimaba que aproximadamente el 50 % de los migrantes resultarían ser víctimas de fraude, debido al auge de la desinformación y a la proliferación de estafas.
De hecho, las denuncias por fraude migratorio se duplicaron con creces entre 2023 y 2024, con engaños que explotaron el miedo a la deportación y promesas falsas de un obtener un estatus legal.
Los mensajes de los falsos abogados se publicitan a menudo a través de las redes sociales, Facebook, WhatsApp, TikTok y llamadas telefónicas. Generalmente prometen obtener un estatus legal. Ellos suplantan la identidad de abogados de inmigración legítimos.
Tanto Mónica Vaca, exdirectora adjunta de la Oficina de Protección al Consumidor de la Comisión Federal de Comercio como Kati Daffan. abogada especializada en derechos civiles y del consumidor, y exabogada de la Comisión Federal de Comercio (FTC) lanzaron la voz de alerta a través de una conferencia virtual de American Community Media (AcoM).
Mónica Vaca y Kati Faffin, abogadas expertas de defensa del consumidor lanzan la voz de aleta a familias inmigrantes que han tenido un pariente retenido en centros de detencion de ICE.
“Lo que hemos escuchado ha resultado ser verdaderamente inquietante e increíblemente alarmante”, dijo Mónica Vaca.
“Estamos recibiendo noticias sobre muchísimas estafas que tienen como objetivo a las familias inmigrantes cuando estas son internadas en centros de detención y van dirigidas a algunas personas más vulnerables”.
Los estafadores operan cuando las personas atraviesan un estado de gran angustia emocional y logran extraerles miles de dólares. Prometen falsamente que resolverán el problema, justo cuando las familias no tienen acceso a información de sus seres queridos que han caído en manos de las autoridades de inmigración.
Según el Consejo Americano de Inmigración, entre 70,000 y 73,000 inmigrantes se encuentran en custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, (ICE), como parte del programa de redadas masivas del gobierno de Donald Trump. La gran mayoría están detenidos en cárceles de California, Luisiana y Texas.
A principios de 2026, se estima que aproximadamente el 50 % de los migrantes serán considerados víctimas de fraude, debido al auge de la desinformación y a la proliferación de estafas sofisticadas. Las denuncias por fraude migratorio se duplicaron con creces entre 2023 y 2024, con estafas que explotan el miedo a la deportación.
“El hecho de ser detenido —y ser internado en un centro de detención por parte del ICE— puede ocurrir de manera repentina”, manifestó la abogada. “Alguien que les dice que puede ayudarles a aliviar esa tensión, por supuesto conlleva una amenaza para la integridad familiar y, con frecuencia, implica la imposibilidad —o la gran dificultad— de obtener información y de comunicarse tanto con los familiares como con los abogados”.
Estos factores intensifican la angustia emocional de la persona afectada que suele buscar con urgencia asistencia legal, algo que ayude a la reunificación de la familia.

Magda Samayoa, originaria de Guatemala, dio a conocer que su hija mayor “fue secuestrada por ICE”. Nada pudo hacer para evitar su deportación.
Los estafadores utilizan métodos de pago que son difíciles de revertir y que les permiten permanecer en el anonimato. Comienzan pidiendo pequeños “honorarios especiales” y luego escalan a miles de dólares por fianzas y costos judiciales falsos. Ellos anuncian “servicios legales” en Facebook y otras plataformas.
Mónica Vaca expresó que la capacidad para recuperar los fondos depende en gran medida del método de pago que hayan utilizado las víctimas.
“Además, es posible que deban actuar con suma rapidez para intentar recuperar su dinero”, dijo.
Sin embargo, los delincuentes lo saben, por lo que intentarán dar largas al reclamo y mantener a las personas a la espera.
“Esto es algo que estamos observando con frecuencia”, indicó la exdirectora adjunta de la FTC.
La abogada Kati Daffan manifestó que los estafadores intervienen en momentos en el que alguien ha sido detenido por ICE y ha desaparecido. Y, por supuesto, la familia se encuentra absolutamente desesperada, intentando conseguir ayuda, localizar a esa persona, asegurarse de que esté a salvo y ver si es posible lograr su liberación del centro de detención.
“Es precisamente en este contexto donde los estafadores han visto una oportunidad y han intervenido para ofrecer una supuesta ayuda a estos familiares”, declaroo. “Los estafadores pueden aparecer en escena si usted está buscando un abogado. Los estafadores en línea pueden establecer contacto por otras vías; sin embargo, un rasgo común a todos ellos es que prometen garantizar el éxito”,
Los estafadores aseguran a las víctimas de que serán capaces de sacar a su familiar del centro de detención y de ayudarle a resolver sus problemas legales.
“Esto no es algo que resulte fácil de detectar, pues estos estafadores son sumamente sofisticados”, expresó. “Lo que hemos estado escuchando nos ha inquietado profundamente debido a los extremos a los que llegan para hacer que sus acciones parezcan verosímiles: diseñan documentos y utilizan diversos accesorios —entre otros muchos métodos— para convencer a la gente de que son verdaderos abogados y de que realmente van a ayudar a su familiar”.
Por ejemplo, ambas expertas de la FTC han tenido conocimiento de casos en los que presentan una licencia profesional que luce idéntica a la de un abogado auténtico; y, al verificar los datos del letrado, resulta que efectivamente existe un abogado con ese nombre ejerciendo en California.
También han sabido de personas que operan un bufete de abogados ficticio o simulan una audiencia de inmigración falsa.
“Hemos recibido reportes sobre videollamadas por Zoom en las que parece haber un juez de inmigración presidiendo una audiencia y dictaminando que una persona puede ser puesta en libertad bajo fianza”, subrayó la abogada Daffan. “Asimismo, hemos tenido noticia de órdenes falsas para la liberación de alguien bajo fianza”.
¿A qué se debe esto?
A que logran convencer a la familia —que tal vez ya haya pagado honorarios a un abogado— de que ahora debe abonar el monto de la fianza para lograr la liberación de su ser querido. Se trata de una suma de dinero considerable.
“Hemos conocido casos de personas que han pagado miles de dólares —o que incluso han perdido decenas de miles de dólares—, simplemente por el deseo de contratar a un abogado”, dijo. “Querían pagar la fianza después de que el tribunal ordenara la liberación de su familiar”.
“Hemos oído hablar incluso de recibos falsos. Del tipo: «Muy bien, mire, ICE ha recibido el dinero de su fianza; aquí tiene el recibo». Y así, todos estos documentos dan la impresión de provenir realmente del gobierno. Y, por supuesto, cuando alguien está tan desesperado por ayudar a un familiar, resulta muy fácil creer que todo es legítimo”.
Las dos exabogadas de alto rango de la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos anunciaron la apertura de un nuevo bufete de abogados especializado en la defensa de los derechos del consumidor, sumándose así al creciente número de pequeñas firmas fundadas por abogados que han dejado el servicio público durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Mónica Vaca y Kati Daffan señalaron que su nuevo bufete, con sede en Washington D.C. —Vaca Daffan LLP—, representará tanto a consumidores particulares como a gobiernos estatales y locales.

Mónica Vaca y Kati Daffin dan a conocer las ‘banderas rojas.
Señales de alerta
Preferentemente, no responda a anuncios publicados en línea. Existen grupos criminales organizados que se dirigen específicamente a las comunidades de inmigrantes con el fin de recibir llamadas solicitando ayuda con servicios de inmigración.
- Los estafadores no solicitan que se les paguen 20.000 dólares de una sola vez. Piden sumas más pequeñas y por servicios que pueden sonar razonables; por ejemplo: «Necesito esta cantidad de cientos de dólares como honorarios iniciales» (o *retainer fee*).
- Posteriormente dirán que necesitan otra cantidad de dinero para la solicitud de una fianza y necesitarán varios miles de dólares para pagar la fianza.
- Puede surgir algún otro imprevisto, como impuestos que deben pagarse. Y durante todo el transcurso de este fraude, puede haber varias personas hablando con la víctima y explicando el papel que desempeñan en lo que está sucediendo.
- Las estafas don muy elaboradas. Pueden contar con diferentes actores que interpretan distintos papeles, y también pueden solicitar que se les pague de diversas maneras.
- A veces piden un pago mediante giro postal (*money order*), a través de Zelle, por transferencia bancaria, acudiendo al banco para realizar una transferencia, mediante Cash App, criptomonedas o dinero en efectivo.
- Los estafadores pueden pedir que se realice un pago de una forma determinada y, posteriormente, cambiar a otro método distinto. Esto dificulta que las personas detecten que se está cometiendo un fraude.