Para nadie era un secreto que vendían todo tipo de drogas a plena luz del día y que utilizaban la violencia para ocupar y proteger “su territorio”; autoridades federales incautaron drogas, armas de fuego, grandes cantidades de dinero en efectivo y vehículos de lujo.
LOS ÁNGELES – Agentes de Seguridad Nacional asestaron un fuerte golpe a traficantes de droga que habían estado operando por décadas en el área céntrica de Skid Row, en Los Ángeles, donde arrestaron a 23 de los 28 individuos que buscaban —entre ellos residentes de West Covina y Studio City— quienes fueron acusados mediante denuncias penales federales de traficar drogas, incluidas fentanilo y metanfetamina.

Autoridades federales y locales de Los Ángeles arrestan a un presunto narcotraficante en Skid Row. (Foto: DEA)
El operativo realizado por el grupo de trabajo de Seguridad Nacional es similar a otras intervenciones llevadas a cabo a principios de este año en MacArthur Park, otra zona de Los Ángeles conocida desde hace tiempo por la delincuencia callejera, la actividad de pandillas, la falta de vivienda y la drogadicción. En dichos casos, los fiscales han arrestado a 24 personas.
Entre los acusados que fueron arrestados el jueves 8 de octubre, como parte de la operación en Skid Row, se encuentran los siguientes individuos, imputados por la distribución de sustancias controladas:
• Rodney Thomas, de 55 años, alias “Jamaica”, de Los Ángeles
• Charles McIntyre, de 65 años, de Los Ángeles
• Dwayne Richards, de 62 años, de Los Ángeles
• Manuel Vaughns, de 52 años, de West Covina
• Larry Pitre, de 70 años, alias “Kat Daddy”, de Studio City
• Lionel Nelson, de 57 años, alias “Popeye”, de Watts
• Tyzarioun Grimsley, de 28 años, de Los Ángeles
• Eric Goring, de 38 años, de Los Ángeles
• Michael Taylor, de 39 años, de Los Ángeles

En el interior de estas carpas se vendía todo tipo de estupefacientes y drogas sintéticas. (Foto: DEA)
“Son el principal motor de violencia en Skid Row”
Durante la investigación en Skid Row, las autoridades registraron 20 viviendas —la mayoría ubicadas fuera de Skid Row— así como varias tiendas de campaña vinculadas a la venta de drogas dentro de la zona; asimismo, incautaron armas de fuego y drogas (incluyendo presunta metanfetamina, cocaína, cocaína base y pastillas), además de grandes cantidades de dinero en efectivo y vehículos de lujo.
“La operación de hoy tuvo como objetivo a narcotraficantes que se aprovechan de algunos de los miembros más vulnerables de la comunidad. Se centraron en las personas sin hogar de Skid Row, las mantuvieron adictas a drogas como la PCP y se apropiaron de sus fondos de asistencia pública como pago”, declaró el primer fiscal federal adjunto, Bill Essayli.

A los presuntos vendedores de droga se les confiscó una gran cantidad de dinero en efectivo (Foto DEA).
”Utilizaremos todos los recursos legales a nuestro alcance para desmantelar las redes que inundan Skid Row de drogas mortales. Quienes trafican con drogas se enfrentan a penas de prisión obligatorias. Esta operación es solo el comienzo; habrá más acciones”, añadió.
Patrick Grandy, subdirector de la oficina local del FBI en Los Ángeles, enfatizó que “sería fácil pasar por alto los delitos en Skid Row y actuar como si no importaran… al estar confinados a una zona pequeña y a poblaciones vulnerables. Que no quepa duda sobre esta operación: estos narcotraficantes son el principal motor de los delitos violentos en la zona de Skid Row, en Los Ángeles”.

Joyas y relojes de alta gama fueron confiscados a la banda de narcotraficantes de Skid Row. (Foto DEA)
Agregó que las autoridades del orden esperan que esta iniciativa marque la diferencia en las comunidades donde operaban los acusados y en la vida de los residentes respetuosos de la ley, incluidos los más vulnerables que residen en la zona de Skid Row.
Se escondían en las sombras
“Tenemos a miles de personas sin hogar; muchas luchan contra adicciones graves y enfermedades mentales, y muchas están aisladas de sus familias y redes de apoyo. Son los más vulnerables entre nosotros. Los delincuentes que arrestamos no son vendedores de poca monta”, declaró David Olesky, agente especial a cargo de la división local de la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) en Los Ángeles.

Agentes federales de Seguridad Nacional colocan grilletes a presuntos narcotraficantes (Foto: DEA).
“Estos traficantes no se escondían en las sombras. Operaban a plena vista. Utilizaban tiendas de campaña, lonas y estructuras improvisadas como puntos de venta, como centros de distribución de drogas. Apostaban a que si se mezclaban con el sufrimiento que los rodeaba, las fuerzas del orden pasarían de largo, el público miraría hacia otro lado y ellos pasarían desapercibidos. Apostaban por nuestra apatía. Esa apuesta ha fracasado”.
Por su parte, Kenny Cooper, agente especial a cargo de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) advirtió que no se tolerará la violencia ejercida por miembros de pandillas locales contra nuestros vecinos vulnerables sin hogar.
“La ATF utilizará su experiencia en delitos con armas de fuego y violencia para hacer que los infractores rindan cuentas y proteger a todos los miembros de nuestra comunidad”.

Este auto de lujo fue confiscado a uno de los líderes de la venta de drogas en el centro de Los Angeles (Foto: DEA).
Seguir el rastro del dinero: IRS
Darren Lian, agente especial a cargo de la oficina local de Investigación Criminal del IRS en Los Ángeles dijo: “Las organizaciones de narcotráfico prosperan gracias a las ganancias ilícitas generadas al envenenar a nuestras comunidades”.
“Al seguir el rastro del dinero, la división de Investigación Criminal del IRS puede exponer la infraestructura financiera que permite a estas redes delictivas operar en lugares como Skid Row, donde se explota a personas vulnerables precisamente porque son blancos fáciles para los vendedores que buscan ganancias. La operación de hoy demuestra nuestro compromiso de trabajar con nuestros socios federales para desmantelar las redes financieras que sustentan la distribución de fentanilo y metanfetamina en Los Ángeles”.
Según los documentos judiciales, Skid Row es un barrio de Los Ángeles caracterizado por altos índices de pobreza, drogadicción y falta de vivienda. Muchas personas sin hogar de la zona consumen drogas, y Skid Row es un lugar conocido para comprar sustancias como fentanilo, cocaína, cocaína base, metanfetamina y fenciclidina (conocida comúnmente como “PCP”). El PCP, o “polvo de ángel”, es una droga que se vende habitualmente como polvo blanco cristalino, en cápsulas, tabletas o como líquido en el que se sumergen cigarrillos o marihuana.

La apatía que predominaba en la ciudad de Los Angeles y que dejaba al olvido lo que se vivía en Skid Row ha dado un giro de 180 grados con el arresto de 23 presuntos narcotraficantes. (Foto: DEA).
Los disfraces no les ayudaron
Los traficantes de drogas de toda el área de Los Ángeles acuden a Skid Row para aprovecharse de la población sin hogar y de las personas que residen en el barrio. Estos traficantes son una mezcla de miembros de pandillas callejeras y vendedores independientes.
Asimismo, utilizan unidades de vivienda de ocupación individual (SRO, por sus siglas en inglés) y otras formas de alojamiento para personas de bajos recursos disponibles en la zona para guardar sus reservas de droga. A menudo, los traficantes de Skid Row emplean vehículos y viviendas que no están registrados a su nombre para evitar el escrutinio policial.
Operan por años a plena vista; ocupan y protegen “su territorio”
Skid Row registra una gran afluencia de peatones debido a la población sin hogar que allí reside. Como consecuencia de este intenso tránsito peatonal, los vendedores a pie de calle suelen operar a plena vista y realizar transacciones directas de mano a mano en parques, como Gladys Park y San Julian Park. Los consumidores se acercan al vendedor, le pagan 20 o 40 dólares y reciben una pequeña cantidad de cocaína, fentanilo, PCP o metanfetamina para consumo personal.
Los traficantes de drogas de Skid Row ocupan y protegen o controlan su territorio mediante diversos medios, incluida la violencia. El territorio controlado por los traficantes varía en extensión, desde simples esquinas hasta manzanas enteras.
Por ejemplo, Vaughns es un miembro documentado de la pandilla Raymond Avenue Crip que vende drogas habitualmente dentro de Gladys Park. Vaughns tiene vínculos con residencias en Pasadena y West Covina (California), así como con una vivienda de ocupación individual (SRO) en Skid Row.
Las denuncias señalan además que la intersección de las calles Fifth y Crocker está controlada por un grupo de traficantes —entre ellos McIntyre, Grimsley y R. Thomas— que utilizan tiendas de campaña y estructuras improvisadas para vender drogas.
Según la denuncia, estas tiendas no se emplean como vivienda, sino como puntos de almacenamiento y distribución de estupefacientes.

Un policía de Los Ángeles esposa a un supuesto vendedor de drogas (Foto: DEA)
Concretamente, R. Thomas residía en un edificio de gran altura en el centro de Los Ángeles, cerca del Centro de Convenciones, y se desplazaba hasta su tienda entre las calles Fifth y Crocker conduciendo diversos vehículos de lujo, como un Bentley blanco de 2016 y un Mercedes-Benz negro de 2022 (este último fue fotografiado posteriormente frente a su tienda en dicha intersección).
El 19 de agosto, se observó a Nelson —un traficante radicado en Watts— vendiendo aproximadamente 34 gramos de fentanilo por 60 dólares desde un automóvil Mercedes-Benz estacionado en Skid Row.
Taylor, quien también vendía drogas en Skid Row a pesar de residir en otro lugar, solía disfrazarse de persona sin hogar —vistiendo ropa sucia para parecer desaliñado— y empleaba a indigentes de la zona como vigilantes a cambio de drogas.

Los presuntos vendedores de drogas vivían con sus mascotas en la empobrecida zona de Skid Row. (Foto: DEA).
Asimismo, se sabía que la esquina de Fifth y San Pedro era utilizada por miembros de la pandilla Pueblo Bishops Bloods para vender drogas desde tiendas de campaña y mesas improvisadas.
Entre las tácticas que emplean figuran vestirse como personas sin hogar o trabajadores sociales para pasar desapercibidos y eludir a las fuerzas del orden, utilizar tiendas de campaña y estructuras improvisadas para ocultar sus actividades ilícitas de la vista pública, y almacenar la mayor parte de su mercancía en vehículos, tiendas o estructuras improvisadas cercanas, lo que limita su responsabilidad penal en caso de ser interceptados por la policía.
Según el FB I, los Pueblo Bishops Bloods son una pandilla callejera predominantemente afroamericana originaria del sur de Los Ángeles, California. Operan como un “subconjunto” (set) bajo la alianza criminal más grande conocida como los Bloods. Se fundaron en la década de 1970 en el proyecto de viviendas públicas Pueblo del Río, ubicado cerca de las calles East 55th y South Alameda en el sur de Los Ángeles, lugar de donde adoptan su nombre
En febrero de 2026, el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) detuvo a Dent, a F. Thomas y a otras personas después de que F. Thomas vendiera cocaína base; en las inmediaciones de la tienda y del vehículo de F. Thomas se incautaron más de 100 gramos de metanfetamina, más de 400 gramos de PCP, un arma de fuego cargada y una báscula digital.
Tanto Dent como F. Thomas fueron arrestados como parte del operativo realizado el jueves 8 de octubre.
Les espera 20 años de prisión federal
Una denuncia penal contiene únicamente acusaciones. Se presume la inocencia de todos los acusados hasta que se demuestre su culpabilidad más allá de toda duda razonable ante un tribunal.
De ser condenados, cada uno de los acusados se enfrentaría a una pena máxima legal de 20 años en una prisión federal.

Agentes de Seguridad Nacional toman huellas dactilares de los arrestados. De ser hallados culpables, podrían pasar hasta 20 años en una prisión federal. (Foto: DEA).