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“La Reina” González tenía autoridad para ordenar asesinatos, extorsión y tráfico de drogas en la zona del Parque MacArthur de Los Ángeles

LOS ÁNGELES – Doce miembros y asociados de la pandilla de la Calle 18, una rama de la Mafia Mexicana o “La Eme”, la pandilla callejera más grande de Los Ángeles, fueron arrestados y enfrentan cargos criminales, incluyendo el asesinato de un narcotraficante que no pagó las extorsiones o “impuestos” del grupo criminal.
Por décadas, la pandilla de la Calle 18 ha controlado la zona geográfica del Parque MacArthur de la ciudad de Los Ángeles como un mercado de drogas al aire libre, utilizando tiendas de campaña para mezclarse con la población sin hogar y evitar ser detectada por las fuerzas del orden.
Cinco de los acusados arrestados ya comparecieron ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en el centro de Los Ángeles, tras la conclusión del Operativo Caballo Muerto (Operation Dead Horse).
Durante la investigación, las fuerzas del orden federales y locales incautaron más de 79 kilos de metanfetamina y fentanilo, aproximadamente 80,000 dólares en efectivo, 4,5 kilos de fentanilo, 2,2 kilos de metanfetamina y seis armas de fuego.
Se han presentado siete acusaciones formales ante un gran jurado federal contra miembros y asociados de la Calle 18.
La acusación federal principal, que contiene siete cargos, imputa a siete miembros y asociados de la Calle 18, residentes de Los Ángeles, por un cargo de conspiración para cometer crimen organizado:
Keiko Marie González, de 59 años, alias “Moms”, “La Señora” y “La Reina”,
Edward Escalante, de 49 años, alias “Toro”,
Edward Alvarenga, de 27 años, alias “Tito”,
George Carillo, de 60 años, alias “Chuco”,
Carlos Beltrán, de 48 años, alias “Negro”,
Felipe De Los Ángeles, de 51 años, alias “Indio”, y
Edwin Martínez, de 32 años, alias “Dreamer”.
En este caso, las autoridades buscan a seis fugitivos. Se cree que uno de ellos se encuentra en México y otro en Guatemala.
“Durante demasiado tiempo, se ha permitido que la pandilla Calle 18 y otros delincuentes convirtieran uno de los espacios públicos más bellos de la ciudad en un pozo infestado de delincuencia. Eso ha terminado” declaró el Primer Fiscal Adjunto de los Estados Unidos, Bill Essayli. “Nos comprometemos a eliminar el crimen organizado violento y los mercados de drogas al aire libre de Los Ángeles”.
“La distribución de narcóticos ilegales en nuestras comunidades es inaceptable, al igual que los delitos violentos asociados que muchas veces afectan a residentes inocentes”, declaró Robert Molvar, subdirector interino a cargo de la oficina de campo del FBI en Los Ángeles.
“Esta investigación debería enviar un mensaje a los miembros de la pandilla Calle 18 y a sus capos de la Mafia Mexicana: seguiremos trabajando con nuestros aliados en las fuerzas del orden para identificar a los responsables de la distribución de narcóticos ilegales que enriquecen a la pandilla mientras se aprovechan y envenenan a miembros de nuestra comunidad”.
Según la acusación formal, la Calle 18 es históricamente una pandilla callejera mexicoamericana que se ha convertido en una pandilla transnacional con más de 100,000 miembros en Estados Unidos y opera en México, Centroamérica, Sudamérica y otros lugares. La Calle 18 controla numerosos barrios de Los Ángeles y sus alrededores, incluyendo el Parque MacArthur y sus vecindarios aledaños.
“El Parque MacArthur servía como mercado al aire libre para el tráfico de drogas de los miembros de la Calle 18, muchos de los cuales operaban en tiendas de campaña para ocultar la naturaleza de su tráfico y evitar ser detectados por las fuerzas del orden”, alega la acusación. “La Calle 18 también controlaba una parte sustancial de las actividades de narcotráfico en la zona de Skid Row, en el centro de Los Ángeles”.
La pandilla controla su “territorio” mediante la violencia y las amenazas de violencia contra rivales y otras personas, controla y participa en el tráfico de drogas, incluyendo el de fentanilo y metanfetamina, opera establecimientos de juego ilegales (casitas) y recauda “impuestos” mediante extorsión.
La pandilla de la Calle 18 está afiliada a la pandilla carcelaria Mafia Mexicana, “La Eme” y el miembro de la Mafia Mexicana que controlaba a la Calle 18 es un cómplice identificado en la acusación como “Coconspirador 1”, que ya es recluso de una prisión estatal de California.
Desde al menos julio de 2020 hasta marzo de 2026, Keiko Marie González, de 59 años, alias “Moms”, “La Señora” y “La Reina”, segunda al mando y jefa del grupo criminal de la Calle 18, se comunicó directamente con el coconspirador 1.
En su cargo, “La Reina” González tenía autoridad para tomar decisiones, supervisaba la actividad delictiva de la pandilla, disciplinaba a los miembros, cobraba alquileres o “impuestos” y multas a los miembros y socios de la pandilla, y ordenaba asesinatos de miembros de la pandilla, de sus rivales de la pandilla o narcotraficantes. Ella y otros también dirigían a los narcotraficantes.
La fiscalía alega que el 27 de julio de 2022, González ordenó el asesinato de una mujer identificada en documentos judiciales como “M.Z.” tras no pagar extorsiones relacionadas con el narcotráfico en territorio controlado por pandillas.
George Carillo, de 60 años, y Carlos Beltrán, de 48, están acusados del asesinato con fines de extorsión. Si son declarados culpables ambos enfrentan cadena perpetua obligatoria. “La Reina” González enfrenta hasta cadena perpetua en una prisión federal, mientras que otros acusados enfrentan posibles sentencias de entre 20 años y cadena perpetua.