Abogados y catedráticos critican los arrestos de inmigrantes en los pasillos de los tribunales

Los inmigrantes han salido a las calles para manifestarse por el acoso de la Administracion Trump. (Foto: Jorge Luis Macias)
“Es preferible que se dictamine una deportación en ausencia, que el arresto y deportación expedita después de que un juez y un fiscal desestime un caso de inmigración en la corte federal”, es la conclusión de algunos abogados que defienden los derechos de los inmigrantes, frente a las nuevas tácticas de la Administración Trump para cumplir con su promesa de deportaciones masivas.
Otros abogados, líderes y activistas no recomiendan que se viole la ley federal, aunque sugieren que cualquier persona que tenga una cita en un tribunal piense primero en su familia y sus prioridades, y que vayan acompañados de un abogado de inmigración, “aunque ahora ni eso sirve”.
Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) están arrestando y sometiendo a deportación acelerada a migrantes que acuden a audiencias judiciales programadas en ciudades de todo Estados Unidos, incluyendo Los Ángeles y San Diego.
Sin explicación ni orden judicial, los arrestos se han efectuado en ciudades desde Nueva York a California y desde Arizona a Massachusetts.
En los pasillos de los tribunales federales de 22 estados se están multiplicando los casos, particularmente entre solicitantes de asilo que ingresaron al país bajo CBP One, la aplicación móvil desarrollada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) para facilitar ciertos trámites y servicios migratorios, que ya fue anulada por la Administración Trump.
Las acciones en el interior y exterior de los tribunales, por parte de agentes de ICE ha sido calificada como una “táctica nazi”, al estilo de la Gestapo, la policía nacional secreta de la Alemania nazi de Adolfo Hitler. El poder de la Gestapo que más le permitía abusar era la “custodia preventiva”, un eufemismo para designar los encarcelamientos sin procedimientos legales, típico en los campos de concentración nazis. La persona encarcelada incluso tenía que firmar su documento donde declaraba su deseo de ser encarcelada.
“Pensé que habíamos llegado ya a cierto punto [en Estados Unidos] donde se reconocía que el inmigrante o los inmigrantes son factores fundamentales -y lo siguen siendo’”, dijo el catedrático venezolano Miguel Tinker Salas, quien consideroo que “lo interesante y trágico de estas acciones de arrestos en las cortes son simplemente para impulsar y fomentar el miedo para que la población desaparezca a las tinieblas como anteriormente querían”.
“Quieren la mano de obra [de los inmigrantes] donde, además, pretenden que la persona sea una posesión literal de alguien más”, agregó.
En ese contexto, Tinker Salas enfatizó que hay una similitud con las acciones que realizaba la Gestapo durante el nazismo: eliminar toda oposición al régimen de Adolf Hitler, a través de la vigilancia y la intimidación.
“Aquel momento histórico fue bastante dramática [la tortura y desaparición forzada] comparado a ahora. Estamos en el camino, pero no creo que hayamos llegado a ese momento. Lo que sí creo, es que estamos en la antesala del fascismo”.
Para Tinker Salas, la realidad presente de Estados Unidos es “prácticamente es tenebrosa para para todo el mundo”.
“Estamos en el país número uno de la democracia supuestamente debería de ser ejemplo para todo el mundo”, manifestó e indicó que “sobre el tapete” se está cuestionando la probable expulsión de todos los inmigrantes y todos los estudiantes extranjeros, aun cuando son “tremendos” contribuyentes tremendos a la economía del país.
“Vivimos en el país que quiere invadir a Groenlandia, Panamá y anexar territorios que no le pertenecen. ¿Cuál es? ¿Qué es la democracia que representa Estados Unidos? Eso es lo que estamos cuestionando ahora”.
El enfoque principal de los arrestos y deportaciones rápidas son los inmigrantes que arribaron al país hace dos años, bajo el mandato del expresidente Joe Biden, incluyendo de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Cuba, Haití, Nicaragua, China, Venezuela, India y Colombia, entre otros, además de personas que tienen en su historial alguna deportación en el pasado e individuos que cometieron algún delito menor o mayor.
La Administración Trump se centra en la presunción de los riesgos de seguridad que, según su criterio, representan los inmigrantes, sin respetar abiertamente su derecho a un debido proceso de defenderse contra la deportación y expulsión.
De acuerdo con informes de Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC Immigration)s, en Estados Unidos hay más de 3.6 millones de casos pendientes en los tribunales de inmigración. Por estados, Florida tiene 548,740 casos retrasados; California, 392,843; Nueva York 358,021; Illinois, 220,743 y Massachussets, 149,019.

Activistas hablan del peligro que los inmigrantes tienen de ser arrestados en los pasillos de los tribunales, despues de acudir a una audiencia con un juez de inmigracion.
“La familia y las leyes de Trump”
“De una manera u otra, si uno no va a la cita de la corte te ponen orden de deportación y si la gente va a la corte, sigue la sigue la ley básicamente respetando el proceso legal, ahí mismo te secuestran y te deportan”, dijo Ron Góchez, miembro de Unión del Barrio y de la Coalición de Autodefensa Comunitaria.
“La gente no tiene una opción positiva. Como sea, quieren secuestrar a la gente y deportarla, separar las familias. Y no les importa cómo afectan a las familias. Estamos llegando claramente a un estado fascista”.
El maestro de secundaria en Los Ángeles expresó que la llegó a Estados Unidos han hecho los trámites legales y están yendo a sus citas del tribunal.
“Todo eso no importa, porque de todos modos esta administración [de Donald Trump] está dando las órdenes arrestar a la mayor cantidad posible”, añadió.
En efecto, el principal asesor de Trump, Stephen Miller, y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, exigieron que los agentes de inmigración se esforzaran por arrestar a 3,000 personas al día.
“Creo que ya se cansaron de la mentira de que solo van tras los criminales y ahora abiertamente están en contra de todos, incluyendo gente ciudadana”, declaró Góchez. “Es muy claro que el blanco no son los criminales. Son específicamente mexicanos y latinoamericanos. No se escucha que hayan deportado a inmigrantes suizos o alemanes. Son simplemente gente de color moreno. Nosotros somos el blanco y eso se tiene que denunciar”.
Afirmó que no es abogado ni puede recomendar que los inmigrantes dejen de comparecer a sus citas de inmigración, aun sabiendo que se están metiendo “en la cueva del lobo”, a una trampa.
“Lo único que sí puedo decir es que los abogados nos han dicho a nosotros que, si alguien tiene que ir a una cita de inmigración que no vayan a ir solos. Que los acompañe un abogado y para decir la verdad, en este momento hasta eso no te protege mucho”, dijo.
“La gente lo tiene que pensar. Yo no voy a decirles que no vayan [ a sus citas] porque eso va en contra de la ley, pero, si yo estuviera en esa situación pensaría primero en mi familia, en el bienestar de mi familia y no las leyes del presidente Trump”.