Personal de seguridad de la alcaldesa Karen Bass agredió a una activista comunitaria durante protesta por el incendio de Lineage

La organización ACCE evalúa los hechos con sus abogados por el ataque a “Liz’ Hernández durante el foro comunitario en la preparatoria Stevenson del Este de Los Ángeles.

Este fue el preciso instante cuando el hombre, miembro del equipo de participación comunitaria de la alcaldia de Los angeles empuja con lujo de violencia a Elizabeth Hernández, activista de ICE (Foto: Jorge Luis Macías)

Elizabeth “Liz” Hernández, activista de la Alliance of Californians for Community Empowerment (ACCE) terminó en el hospital después de haber sufrido dos presuntas agresiones físicas por parte de personal de la alcaldía de Los Ángeles, incluyendo a un empleado identificado como parte del equipo de participación comunitarias y un probable guardaespaldas.

Previo al comienzo de la reunión pública en el auditorio de la preparatoria Stevenson, en el este de Los Ángeles, una caravana de aproximadamente 100 personas —la mayoría madres de familia afectadas por los estragos del incendio de Lineage— marchó desde la esquina del bulevar Olympic y la calle Puerta e irrumpió por una puerta alterna e ingresó a la fuerza al auditorio.

Allí un representante de la alcaldía de Los Ángeles se interpuso para detener a la multitud, empujó grotescamente a la señora Hernández y se hicieron de palabras. Hernández no fue derribada.

Sin embargo, al concluir la sesión informativa sobre el incendio de Lineage, Hernández se paró con un tambor a un costado del automóvil en el que se marchaba la alcaldesa; un guardaespaldas la agredió físicamente e hizo un movimiento posterior para sacar un arma de su cintura, según el testimonio de Hernández.

“Estábamos tratando de llamar la atención de la alcaldesa para que nos hagan caso y vino el montón de guaruras”, declaró Hernández a La Opinión. “Entonces, yo solo me acerqué con el tambor a gritar que escuchara a la gente afectada; miré que [Bass] se metió a su carro y seguí cantando, pero no enfrente del carro, porque no me iba arriesgar a que me atropellaran…Fue entonces cuando vino esa guarura y me aventó y perdí el balance”.

Elizabeth Hernández informó que entró en un estado de ansiedad y pánico porque supuestamente el mismo guardaespaldas agredió a otra mujer -llamada Yesenia P., de Guatemala- y que, incluso, hizo un movimiento como si fuera a alcanzar un arma de fuego.

“Yo le grité. Oh, es esto lo que vas a hacer? Vas a pegarle también a ella? A ella también la vas a empujar?”, comentó.

“A mí no me empujó con mucha fuerza, pero, la verdad, me sentí desconcertada. No esperaba que me tocara por el hombro”, dijo Yesenia a La Opinión.

Guadalupe González, miembro de ACCE, dijo que los directivos y abogados de la organización están analizando el reporte de Hernández para decidir los pasos a seguir.

“Como organización tenemos que apoyar a nuestros miembros”, dijo. “Tomamos muy en serio lo que ha pasado. Nadie tiene derecho a agredirlos. Y nunca es aceptable que alguien agreda a la gente”.

La oficina de la alcaldesa refirió la pregunta a Robert Port, del LAPD, pero al cierre de edición no respondió si la comitiva de seguridad de la alcaldesa Karen Bass tenía instrucciones de mantener el orden como diera lugar.

Aseguran que fueron abandonados por los políticos

“La falla es parte del condado; la alcaldesa [Karen Bass] tomó mucha de la responsabilidad para nuestras familias de Boyle Heights y del este de Los Ángeles, pero, al final del día, la responsabilidad de las partes no incorporadas de la ciudad es de Hilda Solís”, dijo la ex asambleísta demócrata Wendy Carrillo, quien representó la zona donde ocurrió el desastre provocado por el incendio en Lineage

“De ella, yo no escuché soluciones para el este de los Ángeles y la responsabilidad siempre va a ser del gobierno en cómo responden a la comunidad. La gente está enojada y tienen la razón porque quieren respuestas y más soluciones para este desastre ambiental”, añadió.

Constituyentes del Distrito 14 de la ciudad de Los Ángeles están decepcionados del liderazgo de la concejala Ysabel Jurado. al grado que gritaron por su destitución durante la reunión pública en la preparatoria Stevenson del este de Los Ángeles.

“¡Mentiras!” ¡Fuera Ysabel Jurado!”, “¡Buuu! Buuu! Buuu!”, “Nos envenenaron”, “Nos abandonaron” fueron parte de los numerosos reclamos de una airada comunidad de Boyle Heights y del Este de Los Ángeles durante la caótica reunión en la preparatoria Stevenson del este de Los Ángeles donde una activista fue presuntamente agredida dos veces por parte de personal de seguridad de la alcaldesa Karen Bass y en donde se brindó a la comunidad sobre el incendio Lineage, pero no se respondió la pregunta principal: “¿Se comprometen a cerrar Lineage?”.

Las críticas se repartieron por igual para la alcaldesa Karen Bass, la concejala por el Distrito 14, Ysabel Jurado y la presidenta de la Junta de Supervisores, Hilda Solis, además de Jeff Rivera, director de operaciones de Lineage, donde 85 millones de libras de alimentos en descomposición han enfermado a niños y adultos.  

Culpa a los propios residentes del desastre

La indignación y frustración de la gente se encendieron aún más cuando el director ejecutivo del Distrito de Gestión de la Calidad del Aire de la Costa Sur (South Coast AQMD), Wayne Nastri, manifestó: “Me gustaría abordar el tema de la responsabilidad. Como agencia, tenemos la facultad de emitir citaciones por molestias públicas, pero necesitamos que la gente nos llame para informarnos de que existe una queja”.  

“Deben llamarnos todos los días; eso es lo que dictan la ley pública, el estatuto y el código de salud y seguridad. Si no recibimos esas llamadas, no podemos emitir la notificación. Si usted observa una infracción, llame al 1-800-CUT-SMOG. Si nos llama, acudiremos. 1-800-CUT-SMOG”.  

La alcaldesa Bass lo reprendió en público.  

“Disculpe, no pretendo llevarle la contraria, pero lo siento: el hecho de que los residentes tengan que llamarle a diario no está bien. Ya hablaremos de ello más adelante, pero no me gusta cargar a la comunidad con esa responsabilidad”.  

“Karen Bass, Ysabel Jurado, paren de mentirnos. Nuestro aire y agua no están bien. Justicia ambiental ahora”, es el clamor de los residentes de Boyle Heights y del este de Los Ángeles.

Las disculpas de Bass también fueron ignoradas por quienes se sienten discriminados por la lentitud de la limpieza. En la zona del desastre ambiental.  

“Quisiera pedir disculpas abiertamente por cualquier confusión, falta de comunicación o información difundida, especialmente al principio, cuando los incendios aún estaban activos”, dijo la alcaldesa, al inicio de la tumultuosa reunión.  

Mantener el orden durante la reunión fue difícil, debido a que los testimonios de gente enferma se repitieron y hubo quienes acusaron de negligencia a quienes ostentan el poder por responder tardíamente.  

“Yo soy una sobreviviente de cáncer de estómago por la contaminación de Exide”, afirmó Bárbara Martínez, de 70 años, residente en el este de Los Ángeles por más de medio siglo. “Mi sobrina Vanessa Chaidez murió de cáncer cuando tenía 26 años”.   

Nadie se atrevió siquiera a brindarle una palabra de consuelo.  

La planta de reciclaje de baterías de Exide Technologies, ubicada en la ciudad de Vernon, a unas 5 millas del centro de Los Ángeles fue clausurada permanentemente en marzo de 2015. La compañía acordó cerrar y desmantelar la instalación para evitar cargos criminales por contaminar el sureste de Los Ángeles durante décadas con plomo y arsénico. 

Residentes de Boyle Heights y del Este de Los Ángeles sacaron tarjeta roja para sus representantes politicos en el poder de la ciudad y del condado.

Piden el cierre de Lineage

La petición de las familias afectadas por la contaminación del humo y la pestilencia que emana día y noche de Lineage es su cierre definitivo.  

“No puedo respirar. Me cuesta mucho trabajo y no paro de toser; ya he ido a dos hospitales, pero lo que yo necesito es una radiografía de tórax para que evalúen si no traigo fluidos en el pecho”, se quejó la señora Martínez.  

“Tenemos que exigirles a nuestros políticos que tiene que cerrar esa planta”, manifestó Silvia Corona, de 78 años. “No queremos esas fábricas alrededor de nuestra comunidad; yo ya estoy cansada de Hilda Solís; hace cuatro años hubo un incendio por la calle Ditman y la Primera, y nunca hizo nada para que limpiaran el lugar de todos los químicos que ardieron allí”.  

Jeff Rivera informó que 200 trabajadores retiran diariamente 1.54 millones de libras de material sólido en descomposición y que, en una nueva fase se contempla el traslado de otras 3.2 millones de libras de desechos.  

La empresa anunció medidas de ayuda —que incluían vales de hotel y alquiler, tarjetas prepago, vales para alimentos y el pago de facturas de electricidad—, sumándose a los 2.5 millones de dólares ya comprometidos a través de California Community Foundation.  

Rivera destacó que el diseño del proceso de retirada selectiva de estructuras ya se ha establecido y completado, y los trabajos activos de demolición están en marcha. Dicho proceso comenzó el martes y han completado aproximadamente el 6.5% de esa fase.  

Si bien no se prevén retrasos por el momento, dijo que los trabajos continuarán avanzando con determinación, una ejecución segura y controlada, y velando por la protección de los trabajadores, la comunidad y las propiedades circundantes.   

Rivera prometió que Clean Harbors y Lineage clasificarán, caracterizarán, transportarán y eliminarán adecuadamente los materiales afectados y controlará el polvo, líquidos, plagas y los impactos asociados con el incendio del 17 de junio.  

El plazo para completar la tarea de limpieza del enorme edificio que ha sido cubierto para controlar los fétidos olores fue establecido en 45 días.  

Ayuda directa a residentes

Tras haber destinado ya más de 2,5 millones de dólares, Lineage Inc., amplía su apoyo para llegar a los residentes afectados que viven más cerca del almacén y anunció hoy nuevos compromisos de apoyo a la comunidad de Boyle Heights y el Este de Los Angeles, como parte de la respuesta continua de la empresa ante el incendio ocurrido el 17 de junio en la intersección de la calle Los Palos y la avenida Union Pacific/

Los nuevos compromisos incluyen el siguiente apoyo para los residentes que viven más cerca del almacén:

Vales de alojamiento: En colaboración con una organización local sin fines de lucro, Lineage proporcionará asistencia a corto plazo para hoteles y alquileres a aquellos residentes que decidan reubicarse temporalmente durante el proceso de limpieza y remediación.

Purificadores de aire, aires acondicionados y mascarillas: Lineage entregará purificadores de aire, unidades de aire acondicionado y mascarillas directamente a los residentes que los necesiten y deseen.

Vales para alimentos: Lineage distribuirá vales canjeables en el supermercado Food4Less de Olympic Boulevard.

Asistencia en efectivo: Los residentes podrán recibir ayuda directa mediante tarjetas prepagadas.

Ayuda para servicios públicos: Apoyo para el pago de las facturas de servicios públicos a través del LADWP.

“Reconocemos el profundo impacto que este incendio ha tenido en nuestros vecinos de Boyle Heights y East Los Angeles”, declaró Jeff Rivera, director de operaciones (COO), quien lidera las labores de respuesta sobre el terreno por parte de Lineage. “La ampliación de nuestro apoyo es el resultado directo de haber escuchado a los residentes y líderes comunitarios de la zona y de haber actuado en consecuencia. Hemos estado presentes durante toda esta situación, seguiremos estándolo y continuaremos escuchando durante todo el tiempo que requiera la recuperación”.

“Las personas que viven y trabajan en la comunidad merecen resultados oportunos y un apoyo significativo”, añadió Greg Lehmkuhl, director ejecutivo (CEO) de Lineage. “En los últimos días, nos hemos reunido con funcionarios electos locales y hemos colaborado con organizaciones y líderes comunitarios para entender cómo podemos ayudar mejor a nuestros vecinos. Al mismo tiempo, los trabajos de demolición están en marcha y la limpieza avanza. En este momento, nuestra prioridad absoluta es sencilla: lograr que el sitio quede limpio de la manera más rápida y segura posible”.

La demolición comenzó oficialmente el 6 de julio y se están logrando avances significativos en todo el sitio.

Además de las labores principales de demolición y retirada de escombros, Lineage ha cubierto partes del edificio con una barrera de cerramiento temporal para ayudar a contener los escombros, reducir los olores y mitigar el ruido para los residentes vecinos. Hay sistemas de nebulización funcionando continuamente en el exterior del edificio para reducir aún más los olores. Las cuadrillas de limpieza permanecen en el lugar las 24 horas del día.

Se está ultimando un cronograma formal de retirada por fases —con el objetivo de finalizar en un plazo de 45 días— para presentarlo a la Ciudad.

Lineage se ha comprometido a ofrecer a la comunidad actualizaciones periódicas sobre la limpieza a través de su sitio web, redes sociales, visitas puerta a puerta, folletos impresos y reuniones comunitarias continuas. Para obtener la información más reciente, actualizaciones sobre el progreso de la limpieza y recursos comunitarios, visite: www.onelineage.com/lospalos.

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